Rezar, compartir, legislar forman parte de la convención
Imagínese una Eucaristía para 8,000 personas. Imagínese un mercado de artículos e ideas. Imagínese tranquilas conversaciones entre amigos, antiguos y nuevos. Imagínese uno de los cuerpos legislativos más grandes del mundo. Imagínese el absoluto silencio de oración antes de tomas decisiones trascendentales.
La reunión cada tres años de la Iglesia Episcopal, conocida como Convención General, es todo eso. La 76a reunión comienza en Anaheim, en la Diócesis de Los Ángeles, California el 8 de julio y continúa hasta el 17. Obispos y delegados de las 110 diócesis de la Iglesia Episcopal realizarán amplias decisiones sobre prácticas y adoración.La mayoría de las resoluciones u otras acciones deben ser aprobadas por simple mayorías en cada Cámara.
Esas decisiones tomarán forma de resoluciones acordadas por la Cámara de Delegados y la Cámara de Obispos.
La Cámara de Delegados oscila entre 800 y 1,000 miembros. Sus sesiones son moderadas por el presidente elegido, un puesto que actualmente ocupa la Canóniga Bonnie Anderson de la Diócesis de Michigan. Cada diócesis está representada por ocho delegados elegidos: cuatro sacerdotes o diáconos y cuatro miembros laicos.
A los delegados no se les puede indicar que voten de una manera u otra. Estuvieron de acuerdo en mantener un corazón abierto para que puedan escuchar a otros en oración y ser dirigidos por el Espíritu Santo. Y no pueden rehusar votar sobre un tema.
Ocasionalmente, la Cámara de Delegados vota por órdenes, que significa que el clero y los delegados votan por separado y los votos de cada uno de los órdenes se cuentan como un voto con la mayoría de los dos votos que se registran como un voto. Si los órdenes de la delegación quedan divididos por igual, el voto se cuenta como un “no”.
La Cámara de Obispos consiste en obispos diocesanos, sufragáneos, asistentes y retirados. Será dirigida por el Obispo Presidente, la Muy Rvda. Katharine Jefferts Schori, que fue elegida en junio en la Convención General de 2006.
Las resoluciones provienen de los grupos que realizan la labor autorizada por la convención anterior, y de obispos, diócesis, provincias (una colección geográfica de diócesis), y delegados. Antes de que una resolución pueda ser presentada ante cualquiera de las cámaras, ha de ser considerada por una comisión, que escucha el testimonio público y hace recomendaciones sobre si la resolución será presentada.
La Convención es algo más que una legislación. Todos los asuntos cesan cada mañana para que todo el mundo pueda asistir a la Santa Eucaristía. En la reunión de este año, los ser vicios de adoración estarán basados en temas diarios, con una variedad de predicadores y oradores, incluida la Obispa Presidenta Jefferts Schori, la Presidenta Anderson y el Arzobispo de Cantórbery Rowan D. Williams, que asistirá a la convención los dos primeros días.
En el salón de exposiciones, organizaciones y otros grupos presentan sus mercancías, reclutan miembros y hacen lo posible para influir en la legislación.
Muchas organizaciones relacionadas con la iglesia celebran reuniones en conjunción con la Convención, incluyendo la de las Mujeres de la Iglesia Episcopal, que celebran simultáneamente su reunión trienal.